Ojalá una noche
ebrios y sin cadenas,
nos encontremos
ebrios y sin cadenas,
nos encontremos
me mires a los ojos
y me escupas todo lo que no supiste decir a mis labios.
Ojalá una noche,
te canses de dar tumbos,
y recuerdes quien te tumbaba a su lado,
si el día iba mal.
Ojalá una noche,
recuerdes que mis ojos no lloraron porque te fuiste,
si no porque son conscientes
que tal vez nunca volverás.
Ojalá una noche entiendas,
que ahora no soy lo que esperas
porque al igual que la poesía,
transmuto, me escabullo, me rompo,
pero daria lo que fuera por hacerte sentir bien
verte reir o llorar,
hacerte saber que tienes un hombro
en quien te puedas apoyar.
Hasta que otra persona rota,
no decida versarme y desarmarme,
no volveré a saber lo que es amar...