A ti, que coges el amor y lo colocas junto a la sien.
Esperando que disparen,
que te vuelvan a rebanar el sentido.
A ti, que coges el amor y lo machacas,
y poco a poco vuelves acero los latidos.
A ti, que me diste un dulce caminar suspiro,
y al final me dejaste unos alfileres en los oídos.
A ti, que todavía tienes miedo de caer junto a los
precipicios,
que no sabes que no hay mayor caída libre,
que la que han pasado estos latidos
suplicando que volvieras,
aunque solo fuera porque yo también necesitaba sentir la pistola,
cerca, bien cerca, para sentir el peligro.
A ti, que no te das cuenta
que a esta pistola;
le queda poco para una sola bala…
Esperando que disparen,
que te vuelvan a rebanar el sentido.
y poco a poco vuelves acero los latidos.
y al final me dejaste unos alfileres en los oídos.
que no sabes que no hay mayor caída libre,
que la que han pasado estos latidos
suplicando que volvieras,
aunque solo fuera porque yo también necesitaba sentir la pistola,
cerca, bien cerca, para sentir el peligro.
que a esta pistola;
le queda poco para una sola bala…
No hay comentarios.:
Publicar un comentario