Lorca susurraba que la poesia no quería adeptos,
que quería amantes.
Y yo me declaro amante,
de todo tipo de letra,
que es capaz de arañarme, de morderme, de desnudarme.
que quería amantes.
Y yo me declaro amante,
de todo tipo de letra,
que es capaz de arañarme, de morderme, de desnudarme.
Mi primer amor fue un libro,
y el que me curo del resto también.
La poesia sin embargo,
revolucionó mi vida.
Me enseño que tras unas líneas,
se podía ocultar la ira,
el amor, el dolor,
el olvido...
que nunca es olvido,
porque si te olvido,
te recuerdo.
La poesia me enseño,
todo lo que el espejo no reflejaba al verme frente a el.
La poesia me enseño,
que mi revolución,
tenia como sangre la tinta,
y como fusil el papel...
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